
Me pregunto si fué el destino
O si acaso fué el mismo Díos
El que un día de tantos
Nos puso en el mismo camino.
En mi corazón existía un gran vacío,
inhóspito cual terreno baldío
Entraste tú en su interior
Sembrando en él la semillita del amor.
Como rayos de sol al amanecer,
como arriba el alba al día,
Así llegaste tú a mi vida.
Y como rocío a la flor, la hiciste florecer.
Nuestro encuentro fue el primer peldaño
Del camino que a ambos nos esperaba
Sin pensarlo al amor me entregaba
Para vivir la ilusión de un dulce sueño.
Contigo llego el más grande amor
Llegó el cariño y la comprensión
Quitastes de mi pecho el dolor
Le diste vida y luz a mi corazón.
Llegastes y no se hasta cuando estés
Sólo Dios sabe cuanto tiempo te tendré.
Pero aunque sin remedio llegara ese día
Yo, mi amor, te amaré toda la vida